Notas - informática

De PacoVila
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Soy usuario de GNU/Linux y no puedo ver ni en pintura a Microsoft ni a Windows.

Mis primeros contactos con la informática fueron a través de un viejo libro sobre el lenguaje Algol y la Revista Española de Electrónica, que publicaba artículos sobre microprocesadores, y también a través de un par de calculadoras programables: una Texas Instruments TI-57 y una Hewlett-Packard HP-25, ambas con pantalla LED. Ésta última utilizaba notación polaca inversa, un sistema de cálculo basado en una pila de valores, como los lenguajes Forth y PostScript. La TI-57 tenía una capacidad de 50 pasos de programa, ¡qué exageración!.

Puse las manos por vez primera en un ordenador cuando en una tienda de electrónica de mi ciudad había un Commodore VIC-20 con pantalla de fósforo ámbar, en el que pasé largos ratos jugando con el lenguaje Basic. Durante algunos años en que los micro-ordenadores empezaban a verse en algunos anuncios publicitarios, estuve en contacto con todos los productos de la informática casera que iban saliendo: Jupiter Ace (que se programaba en Forth), Amstrad CPC 464, BBC Micro, MSX, Commodore 64, Dragon 32 (Made in Extremadura), el "arrastrable" Osborne 1, el IBM PC..

Durante la Semana Científica del Instituto Zurbarán, mi amigo Joaquín Suárez y yo ganamos un premio con un trabajo de gráficos que representaban en 3D los orbitales atómicos del hidrógeno. Usamos un APPLE IIe con discos flexibles de 5"1/4 y BASIC. El programa pintaba en perspectiva caballera, y luego en isométrica, unos modelos de alambre de las funciones polares de probabilidad de carga para varias combinaciones de números cuánticos. Épico.

Otros hitos en el mundo informático de la época fueron WordPerfect 5.1 y Lotus 1-2-3.

Fui ávido lector de la revista ZX, dedicada a los miniordenadores Sinclair. Mi padre compró en la vecina ciudad de Elvas (Portugal) un Sinclair ZX Spectrum de 16Kb, más tarde expandido a 48Kb. Este ordenador usaba un televisor como monitor y una grabadora de cassette como medio de almacenamiento masivo. Al final de su vida útil, este ordenador tenía una unidad de disco flexible de 3 pulgadas y un teclado mecánico bastante decente. Desde el punto de vista del software, el Beta Basic y compiladores de Assembler Z80 y Pascal fueron lo más instructivo que utilicé. A este ordenador estaba dedicada otra revista de la época: TodoSpectrum.

Más tarde tuvimos en casa un Atari 520 ST comprado en las desaparecidas Galerías Preciados. Utilizaba discos de 3,5" de una sola cara. Antes de terminar de pagarlo, lo cambié por un Atari 1040 STE, con 1Mb de memoria (¿para qué tanto?) y disquetera de doble cara. El Atari tenía interfaz MIDI incorporado y un sistema de sonido "con DMA", algo muy prometedor pero decepcionante en la práctica, sin el software adecuado. Con él solía conectar un teclado y secuenciar partituras para coro usando el programa EZ-Track. Para programar algo usaba el GFA Basic. Como no tenía un PC compatible, comencé la carrera de informática en la Universidad de Extremadura sobre este Atari con un emulador de MS-DOS. En él hice unas prácticas del lenguaje MODULA-2. Qué tiempos.

Mi primera impresora era de impacto, de 8 agujas, y hacía un ruido infernal. Después tuve una EPSON de 24 inyectores de tinta (negra), que imprimía a 600 caracteres por segundo. ¡Mucho para esa época!

Aunque, como dije, literalmente odio a Windows y a sus creadores, llegué sin embargo a ser un usuario bastante avanzado de Windows 3.1, 95 y 98. Tuve un PC con Intel 386, luego un Pentium II y más tarde un AMD K7. Con Windows XP y su política de no dejarse instalar siempre que el usuario lo desee, me harté definitivamente del software propietario. Posiblemente una de las cosas que más me molestaban cuando me sumergí en el Software Libre era que Bill Gates fuera el tío más rico del planeta con un monopolio de facto cuando había alternativas libres y gratuitas.

Aún es un monopolio gracias a las políticas de la Administración.

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